13/05/2021 – PALABRA MUNDIAL DEL DÍA

PALABRA DEL DÍA

13/05/2021

LECTURA DEL DÍA

Primera lectura

Del Libro de los Hechos de los Apóstoles 1, 1-11

En mi primer libro, querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.

Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: “No se alejen de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre, de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”.

Los ahí reunidos le preguntaban: “Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?” Jesús les contestó: “A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra”.

Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: “Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”.

Segunda lectura

De la Carta de Pablo a los Efesios 1, 17-23

Hermanos: Pido al  Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de revelación para conocerlo.

Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros, los que confiamos en él, por la eficacia de su fuerza poderosa.

Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo del mundo actual sino también del futuro.

Todo lo puso bajo sus pies y a él mismo lo constituyó cabeza suprema de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según Marcos 16, 15-20

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos”.

El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían.

PALABRAS DEL SANTO PADRE

La alegría cristiana es el aliento del cristiano, un cristiano que no vive alegre en su corazón no es un buen cristiano […] La alegría es el aliento y el modo de expresarse del creyente y no es algo que se compra o se consigue con esfuerzo, no: es un fruto del Espíritu Santo. Es el Espíritu Santo quien produce la alegría en el corazón. La alegría cristiana no es vivir entre las risas. No, no es eso. La alegría cristiana tampoco consiste en las puras diversiones. No, no tampoco es eso. ¡Es mucho más! La alegría cristiana es la paz. La paz que está en nuestras raíces, la paz del corazón, la paz que sólo Dios puede darnos. Esta es la alegría cristiana. No es fácil guardar esta alegría. Por eso, pidamos al Espíritu Santo que nos dé su alegría, que nos dé su consuelo, al menos en su primer grado que es la paz. (Santa Marta, 28 de mayo de 2018)

SANTO DEL DÍA

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 13 mayo

El Santo del día es una reseña diaria de los santos guardados en la memoria de la Iglesia. Historias de maestros de vida cristiana de todas las épocas que como faros luminosos orientan nuestro camino.

B. MARÍA VIRGEN DE FATIMA

B. María virgen de Fatima, Portugal

El título con el cual el 13 de mayo la Iglesia celebra a María está vinculado a las apariciones de Fátima, en Portugal, en 1917. La Virgen se manifiesta por seis veces a tres pastorcillos, Lucía Dos Santos y Francisco y Jacinta Marto; pide oraciones, penitencia y conversión.  

S. ANDRÉS HUBERTO FOURNET, SACERDOTE

San Andrés fue expulsado de Francia durante la Revolución por negarse al juramento cismático. Regresó en secreto, cuando la Iglesia volvió a ser libre, fundó las Hijas de la Cruz, una congregación para la educación cristiana de las niñas, por la que fue llamado «Buen Padre».