AVE VERUM CORPUS

Ave verum corpus

Ave Verum Corpus, natum
De Maria Virgine,
Vere passum, immolatum
In cruce pro homine,
Cujus latus perforatum
Unda fluxit et sanguine,
Esto nobis praegustatum
In mortis examine.

 

Salve, Verdadero Cuerpo, nacido
de la Virgen María,
verdaderamente atormentado, sacrificado
en la cruz por la humanidad,
de cuyo costado perforado
fluyó agua y sangre.
Sé para nosotros un anticipo
en el trance de la muerte.

Ave verum corpus es un breve himno eucarístico que data del siglo XIV y se atribuye al papa Inocencio VI; diferentes compositores le han puesto música: los más conocidos son Mozart y Gounod. Se solía cantar en la misa, durante la consagración, más precisamente en el momento de la elevación de la hostia.
El título del himno significa Salve, verdadero cuerpo, aludiendo a la creencia católica en la transubstanciación. Se trata de una meditación acerca de la presencia real de Jesucristo en la eucaristía y el poder redentor del sufrimiento.
El manuscrito más antiguo de este poema procede de la abadía de Reichenau, Alemania.