PALABRA GLOBAL DEL DÍA

17/01/2022

LECTURA DEL DÍA

Lectura del primer libro de Samuel 15, 16-23

En aquellos días, Samuel le dijo a Saúl: “Te voy a manifestar lo que el Señor me dijo hoy en la noche”. Él le contestó: “¿Qué te dijo?” Samuel prosiguió: “Aunque a tus propios ojos no valías nada, ¿no llegaste acaso a ser el jefe de Israel? El Señor te ungió como rey de Israel. Él te ordenó llevar a cabo una expedición contra los amalecitas, diciéndote: ‘Ve y destruye a esos pecadores. Hazles la guerra hasta acabar con todos ellos’. ¿Por qué no has obedecido la voz del Señor y te has quedado con el botín, haciendo lo que desagradaba al Señor?”

Saúl le respondió a Samuel: “No. Yo obedecí al Señor. Llevé a cabo la expedición que él me ordenó. Traje cautivo a Agag, rey de Amalec, y acabé con los amalecitas. Fue el pueblo el que tomó del botín lo mejor de las ovejas y los bueyes para sacrificarlos al Señor, nuestro Dios, en Guilgal”.

Pero Samuel le replicó: “¿Crees tú que al Señor le agradan más los holocaustos y los sacrificios que la obediencia a sus palabras? La obediencia vale más que el sacrificio, y la docilidad, más que la grasa de los carneros. La rebelión contra Dios es tan grave como el pecado de hechicería, y la obstinación, como el crimen de idolatría. Por haber rechazado la orden del Señor, él te rechaza a ti como rey”.

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según Marcos 2, 18-22

En una ocasión en que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos ayunaban, algunos de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, y los tuyos no?”

Jesús les contestó: “¿Cómo van a ayunar los invitados a una boda, mientras el esposo está con ellos? Mientras está con ellos el esposo, no pueden ayunar. Pero llegará el día en que el esposo les será quitado y entonces sí ayunarán.

Nadie le pone un parche de tela nueva a un vestido viejo, porque el remiendo encoge y rompe la tela vieja y se hace peor la rotura. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino rompe los odres, se perdería el vino y se echarían a perder los odres. A vino nuevo, odres nuevos”.

PAROLE DU JOUR

17/01/2022

LECTURE DU JOUR

Lecture du premier livre de Samuel
(1 S 15, 16-23)

En ces jours-là,
Samuel dit à Saül :
« Assez ! Je vais t’apprendre
ce que le Seigneur m’a dit pendant la nuit. »
Saül lui dit :
« Parle. »
Alors Samuel déclara :
« Toi qui reconnaissais ta petitesse,
n’es-tu pas devenu le chef des tribus d’Israël,
puisque le Seigneur t’a donné l’onction comme roi sur Israël ?
Il t’a envoyé en campagne et t’a donné cet ordre :
“Va, et voue à l’anathème ces impies d’Amalécites,
fais-leur la guerre jusqu’à l’extermination.”
Pourquoi n’as-tu pas obéi à la voix du Seigneur ?
Pourquoi t’es-tu jeté sur le butin ?
Pourquoi as-tu fait ce qui est mal aux yeux du Seigneur ? »
Saül répondit à Samuel :
« Mais j’ai obéi à la voix du Seigneur !
Je suis allé là où il m’envoyait,
j’ai ramené Agag, roi d’Amalec,
et j’ai voué Amalec à l’anathème.
Dans le butin, le peuple a choisi
le meilleur de ce qui était voué à l’anathème,
petit et gros bétail,
pour l’offrir en sacrifice au Seigneur ton Dieu, à Guilgal. »
Samuel répliqua :
« Le Seigneur aime-t-il les holocaustes et les sacrifices
autant que l’obéissance à sa parole ?
Oui, l’obéissance vaut mieux que le sacrifice,
la docilité vaut mieux que la graisse des béliers.
La révolte est un péché comme la divination ;
la rébellion est une faute comme la consultation des idoles.
Parce que tu as rejeté la parole du Seigneur,
lui aussi t’a rejeté : tu ne seras plus roi ! »

ÉVANGILE DU JOUR

Évangile de Jésus Christ selon saint Marc
(Mc 2, 18-22)

En ce temps-là,
comme les disciples de Jean le Baptiste et les pharisiens jeûnaient,
on vint demander à Jésus :
« Pourquoi, alors que les disciples de Jean
et les disciples des Pharisiens jeûnent,
tes disciples ne jeûnent-ils pas ? »
Jésus leur dit :
« Les invités de la noce pourraient-ils jeûner,
pendant que l’Époux est avec eux ?
Tant qu’ils ont l’Époux avec eux,
ils ne peuvent pas jeûner.
Mais des jours viendront où l’Époux leur sera enlevé ;
alors, ce jour-là, ils jeûneront.
Personne ne raccommode un vieux vêtement
avec une pièce d’étoffe neuve ;
autrement le morceau neuf ajouté tire sur le vieux tissu
et la déchirure s’agrandit.
Ou encore, personne ne met du vin nouveau
dans de vieilles outres ;
car alors, le vin fera éclater les outres,
et l’on perd à la fois le vin et les outres.
À vin nouveau, outres neuves. »

WORD GLOBAL OF THE DAY

READING OF THE DAY

A reading from the Book of Samuel
1 Sm 15:16-23

Samuel said to Saul:
“Stop! Let me tell you what the LORD said to me last night.”
Saul replied, “Speak!”
Samuel then said: “Though little in your own esteem,
are you not leader of the tribes of Israel?
The LORD anointed you king of Israel and sent you on a mission, saying,
‘Go and put the sinful Amalekites under a ban of destruction.
Fight against them until you have exterminated them.’
Why then have you disobeyed the LORD?
You have pounced on the spoil, thus displeasing the LORD.”
Saul answered Samuel: “I did indeed obey the LORD
and fulfill the mission on which the LORD sent me.
I have brought back Agag, and I have destroyed Amalek under the ban.
But from the spoil the men took sheep and oxen,
the best of what had been banned,
to sacrifice to the LORD their God in Gilgal.”
But Samuel said:
“Does the LORD so delight in burnt offerings and sacrifices
as in obedience to the command of the LORD?
Obedience is better than sacrifice,
and submission than the fat of rams.
For a sin like divination is rebellion,
and presumption is the crime of idolatry.
Because you have rejected the command of the LORD,
he, too, has rejected you as ruler.”

GOSPEL OF THE DAY

From the Gospel according to Mark
Mk 2:18-22

The disciples of John and of the Pharisees were accustomed to fast.
People came to Jesus and objected,
“Why do the disciples of John and the disciples of the Pharisees fast,
but your disciples do not fast?”
Jesus answered them,
“Can the wedding guests fast while the bridegroom is with them?
As long as they have the bridegroom with them they cannot fast.
But the days will come when the bridegroom is taken away from them,
and then they will fast on that day.
No one sews a piece of unshrunken cloth on an old cloak.
If he does, its fullness pulls away,
the new from the old, and the tear gets worse.
Likewise, no one pours new wine into old wineskins.
Otherwise, the wine will burst the skins,
and both the wine and the skins are ruined.
Rather, new wine is poured into fresh wineskins.”

PALABRA MUNDIAL DEL DÍA

16/01/2022

LECTURAS DEL DÍA

Primera lectura

Del Libro del Profeta Isaías 62, 1-5

Por amor a Sión no me callaré
y por amor a Jerusalén no me daré reposo,
hasta que surja en ella esplendoroso el justo
y brille su salvación como una antorcha.

‎Entonces las naciones verán tu justicia,‎
‎y tu gloria todos los reyes.‎‎ ‎
‎Te llamarán con un nombre nuevo,‎
‎pronunciado por la boca del Señor.‎‎ ‎
‎Serás corona de gloria en la mano del Señor‎
‎y diadema real en la palma de su mano.‎

‎Ya no te llamarán “Abandonada”,‎
‎ni a tu tierra, “Desolada”;‎‎ ‎
‎a ti te llamarán “Mi complacencia”‎
‎y a tu tierra, “Desposada”,‎
‎porque el Señor se ha complacido en ti‎
‎y se ha desposado con tu tierra.‎

‎Como un joven se desposa con una doncella,‎
‎se desposará contigo tu hacedor;‎‎ ‎
‎como el esposo se alegra con la esposa,‎
‎así se alegrará tu Dios contigo.‎

Segunda lectura

De la Primera Carta de Pablo a los Corintios12, 4-11

Hermanos: Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.

En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Uno recibe el don de la sabiduría; otro, el don de la ciencia. A uno se le concede el don de la fe; a otro, la gracia de hacer curaciones, y a otro más, poderes milagrosos. Uno recibe el don de profecía, y otro, el de discernir los espíritus. A uno se le concede el don de lenguas, y a otro, el de interpretarlas. Pero es uno solo y el mismo Espíritu el que hace todo eso, distribuyendo a cada uno sus dones, según su voluntad.

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según Juan 2, 1-11

En aquel tiempo, hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual asistió la madre de Jesús. Éste y sus discípulos también fueron invitados. Como llegara a faltar el vino, María le dijo a Jesús: “Ya no tienen vino”. Jesús le contestó: “Mujer, ¿qué podemos hacer tú y yo? Todavía no llega mi hora”. Pero ella dijo a los que servían: “Hagan lo que él les diga”.

Había allí seis tinajas de piedra, de unos cien litros cada una, que servían para las purificaciones de los judíos. Jesús dijo a los que servían: “Llenen de agua esas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dijo: “Saquen ahora un poco y llévenselo al mayordomo”.

Así lo hicieron, y en cuanto el mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber su procedencia, porque sólo los sirvientes la sabían, llamó al novio y le dijo: “Todo el mundo sirve primero el vino mejor, y cuando los invitados ya han bebido bastante, se sirve el corriente. Tú, en cambio, has guardado el vino mejor hasta ahora”.

Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue el primero de sus signos. Así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él.

PALABRA MUNDIAL DEL DÍA

15/01/2022

LECTURA DEL DÍA

Lectura del primer libro de Samuel 9, 1-4. 10. 17-19; 10, 1

Había un hombre de la tribu de Benjamín, llamado Quis. Era de gran valor. Tenía un hijo llamado Saúl, joven y de buena presencia. Entre los israelitas no había nadie más apuesto que él. Era el más alto de todos y ninguno le llegaba al hombro.

Un día se le perdieron las burras a Quis y éste le dijo a su hijo Saúl: “Toma contigo a uno de los criados y vete a buscar las burras”. Recorrieron los montes de Efraín y la región de Salisá, pero no las encontraron; atravesaron el territorio de Saalín y no estaban allí; después, la tierra de Benjamín y tampoco las hallaron. Entonces se dirigieron a la ciudad donde vivía Samuel, el hombre de Dios. Cuando Samuel vio a Saúl, el Señor le dijo: “Éste es el hombre de quien te he hablado. Él gobernará a mi pueblo”.

Saúl se acercó a Samuel, que se encontraba en la puerta de la ciudad, y le dijo: “Indícame, por favor, dónde está la casa del vidente”. Samuel le respondió: “Yo soy el vidente. Sube delante de mí al lugar sagrado y quédate a cenar conmigo. Mañana temprano te despediré, después de decirte todo lo que está en tu corazón”.

Al día siguiente, muy temprano, Samuel tomó el cuerno donde guardaba el aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl. Después lo besó y le dijo: “El Señor te ha ungido como jefe de Israel, su pueblo. Tú reinarás sobre el pueblo del Señor y lo librarás de los enemigos que lo rodean”.

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según Marcos 2, 13-17

En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a caminar por la orilla del lago; toda la muchedumbre lo seguía y él les hablaba. Al pasar, vio a Leví (Mateo), el hijo de Alfeo, sentado en el banco de los impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió.

Mientras Jesús estaba a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaron a la mesa junto con Jesús y sus discípulos, porque eran muchos los que lo seguían. Entonces unos escribas de la secta de los fariseos, viéndolo comer con los pecadores y publicanos, preguntaron a sus discípulos: “¿Por qué su maestro come y bebe en compañía de publicanos y pecadores?”

Habiendo oído esto, Jesús les dijo: “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido para llamar a los justos, sino a los pecadores”.

WORD GLOBAL OF THE DAY

15/01/2022

READING OF THE DAY

A reading from the Book of Samuel
1 Sm 9:1-4, 17-19; 10:1

There was a stalwart man from Benjamin named Kish,
who was the son of Abiel, son of Zeror,
son of Becorath, son of Aphiah, a Benjaminite.
He had a son named Saul, who was a handsome young man.
There was no other child of Israel more handsome than Saul;
he stood head and shoulders above the people.

Now the asses of Saul’s father, Kish, had wandered off.
Kish said to his son Saul, “Take one of the servants with you
and go out and hunt for the asses.”
Accordingly they went through the hill country of Ephraim,
and through the land of Shalishah.
Not finding them there,
they continued through the land of Shaalim without success.
They also went through the land of Benjamin,
but they failed to find the animals.

When Samuel caught sight of Saul, the LORD assured him,
“This is the man of whom I told you; he is to govern my people.”

Saul met Samuel in the gateway and said,
“Please tell me where the seer lives.”
Samuel answered Saul: “I am the seer.
Go up ahead of me to the high place and eat with me today.
In the morning, before dismissing you,
I will tell you whatever you wish.”

Then, from a flask he had with him, Samuel poured oil on Saul’s head;
he also kissed him, saying:
“The LORD anoints you commander over his heritage.
You are to govern the LORD’s people Israel,
and to save them from the grasp of their enemies roundabout.

“This will be the sign for you
that the LORD has anointed you commander over his heritage.”

GOSPEL OF THE DAY

From the Gospel according to Mark
Mk 2:13-17

Jesus went out along the sea.
All the crowd came to him and he taught them.
As he passed by, he saw Levi, son of Alphaeus,
sitting at the customs post.
Jesus said to him, “Follow me.”
And he got up and followed Jesus.
While he was at table in his house,
many tax collectors and sinners sat with Jesus and his disciples;
for there were many who followed him.
Some scribes who were Pharisees saw that Jesus was eating with sinners
and tax collectors and said to his disciples,
“Why does he eat with tax collectors and sinners?”
Jesus heard this and said to them,
“Those who are well do not need a physician, but the sick do.
I did not come to call the righteous but sinners.”

PALABRA MUNDIAL DEL DÍA

14/01/2022

LECTURA DEL DÍA

Lectura del primer libro de Samuel 8, 4-7. 10-22

En aquellos días se reunieron todos los ancianos de Israel y fueron a Ramá a ver a Samuel y le dijeron: “Mira, tú ya eres viejo y tus hijos no siguen tus ejemplos. Danos, pues, un rey para que nos gobierne, como sucede en todos los pueblos”.

A Samuel le disgustó que le hubieran pedido un rey que los gobernara. Entonces Samuel invocó al Señor y éste le respondió: “Dale al pueblo lo que te pide, pues no es a ti a quien rechazan, sino a mí, porque no me quieren por rey”.

Samuel comunicó al pueblo, que le había pedido un rey, las palabras del Señor y dijo: “Vean cómo los tratará el rey que reine sobre ustedes: tomará a sus hijos y los hará servir en los carros y en la caballería de él y los hará correr delante de su propio carro; a algunos de ellos los pondrá al frente de mil soldados y a otros, de cincuenta; a otros los obligará a labrar y cosechar sus tierras; a otros los hará fabricar armas para la guerra y aparejos para sus carros. Tomará también a las hijas de ustedes como perfumistas, cocineras y reposteras. Les quitará a ustedes sus mejores campos, viñas y olivares, y se los dará a sus ministros. Exigirá el diezmo de lo que produzcan los sembrados y viñas de ustedes y se lo dará a sus ministros y a sus criados. Tomará a los criados y criadas de ustedes, sus mejores bueyes y asnos y los empleará en los trabajos de él. Les exigirá el diezmo de sus rebaños y ustedes mismos se convertirán en sus esclavos. Aquel día clamarán al Señor contra el rey que ustedes mismos elijan, pero el Señor no les responderá”.

El pueblo, sin embargo, se negó a escuchar las advertencias de Samuel y gritó: “No importa. Queremos tener un rey y ser también nosotros como las demás naciones. Nuestro rey nos gobernará y saldrá al frente de nosotros en nuestros combates”. Samuel oyó las palabras del pueblo y se las repitió al Señor, y el Señor le dijo: “Hazles caso y que los gobierne un rey”.

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según Marcos 2, 1-12

Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras él enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.

Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te quedan perdonados”. Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: “¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?”

Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: “¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’ o decirle: ‘Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados –le dijo al paralítico–: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa”.

El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: “¡Nunca habíamos visto cosa igual!”

WORD GLOBAL OF THE DAY

14/01/2022

READING OF THE DAY

A reading from the Book of Samuel
1 Sm 8:4-7, 10-22a

All the elders of Israel came in a body to Samuel at Ramah
and said to him, “Now that you are old,
and your sons do not follow your example,
appoint a king over us, as other nations have, to judge us.”

Samuel was displeased when they asked for a king to judge them.
He prayed to the LORD, however, who said in answer:
“Grant the people’s every request.
It is not you they reject, they are rejecting me as their king.”

Samuel delivered the message of the LORD in full
to those who were asking him for a king.
He told them:
“The rights of the king who will rule you will be as follows:
He will take your sons and assign them to his chariots and horses,
and they will run before his chariot.
He will also appoint from among them his commanders of groups
of a thousand and of a hundred soldiers.
He will set them to do his plowing and his harvesting,
and to make his implements of war and the equipment of his chariots.
He will use your daughters as ointment makers, as cooks, and as bakers.
He will take the best of your fields, vineyards, and olive groves,
and give them to his officials.
He will tithe your crops and your vineyards,
and give the revenue to his eunuchs and his slaves.
He will take your male and female servants,
as well as your best oxen and your asses,
and use them to do his work.
He will tithe your flocks and you yourselves will become his slaves.
When this takes place,
you will complain against the king whom you have chosen,
but on that day the LORD will not answer you.”

The people, however, refused to listen to Samuel’s warning and said,
“Not so! There must be a king over us.
We too must be like other nations,
with a king to rule us and to lead us in warfare
and fight our battles.”
When Samuel had listened to all the people had to say,
he repeated it to the LORD, who then said to him,
“Grant their request and appoint a king to rule them.”

GOSPEL OF THE DAY

From the Gospel according to Mark
Mk 2:1-12

When Jesus returned to Capernaum after some days,
it became known that he was at home.
Many gathered together so that there was no longer room for them,
not even around the door,
and he preached the word to them.
They came bringing to him a paralytic carried by four men.
Unable to get near Jesus because of the crowd,
they opened up the roof above him.
After they had broken through,
they let down the mat on which the paralytic was lying.
When Jesus saw their faith, he said to him,
“Child, your sins are forgiven.”
Now some of the scribes were sitting there asking themselves,
“Why does this man speak that way? He is blaspheming.
Who but God alone can forgive sins?”
Jesus immediately knew in his mind what
they were thinking to themselves,
so he said, “Why are you thinking such things in your hearts?
Which is easier, to say to the paralytic,
‘Your sins are forgiven,’
or to say, ‘Rise, pick up your mat and walk’?
But that you may know
that the Son of Man has authority to forgive sins on earth”
–he said to the paralytic,
“I say to you, rise, pick up your mat, and go home.”
He rose, picked up his mat at once,
and went away in the sight of everyone.
They were all astounded
and glorified God, saying, “We have never seen anything like this.”

13/01/2022 

Jueves de la 1ª semana de Tiempo

Sal 43, 10-11. 14-15. 24-25
R. Redímenos, Señor, por tu misericordia.

Ahora nos rechazas y nos avergüenzas,
y ya no sales, Señor, con nuestras tropas:
nos haces retroceder ante el enemigo,
y nuestro adversario nos saquea. R.

R. Redímenos, Señor, por tu misericordia.

Nos haces el escarnio de nuestros vecinos,
irrisión y burla de los que nos rodean;
nos has hecho el refrán de los gentiles,
nos hacen muecas las naciones. R.

R. Redímenos, Señor, por tu misericordia.

Despierta, Señor, ¿por qué duermes?
Levántate, no nos rechaces más.
¿Por qué nos escondes tu rostro
y olvidas nuestra desgracia y opresión? R.

R. Redímenos, Señor, por tu misericordia.

Aleluya Cf. Mt 4, 23
R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Jesús proclamaba el evangelio del reino,
y curaba toda dolencia en el pueblo. R.

PALABRA MUNDIAL DEL DÍA

13/01/2022

LECTURA DEL DÍA

Lectura del primer libro de Samuel 4, 1-11

Sucedió en aquellos tiempos, que los filisteos se reunieron para hacer la guerra a Israel y los israelitas salieron a su encuentro. Acamparon cerca de Eben-Ezer y los filisteos en Afeq. Los filisteos se pusieron en orden de batalla contra Israel. Se trabó el combate y los israelitas fueron derrotados y sufrieron cuatro mil bajas. El ejército se retiró al campamento y los ancianos de Israel se preguntaban: “¿Por qué permitió el Señor que nos derrotaran hoy los filisteos? Traigamos de Siló el arca de la alianza del Señor, para que vaya en medio de nosotros y nos salve de nuestros enemigos”.

Mandaron traer de Siló el arca del Señor de los ejércitos, que se sienta sobre los querubines. Los dos hijos de Elí, Jofní y Pinjás, acompañaron el arca.

Al entrar el arca de la alianza en el campamento, todos los israelitas lanzaron tan grandes gritos de júbilo, que hicieron retumbar la tierra. Cuando los filisteos oyeron el griterío, se preguntaron: “¿Qué significará ese gran clamor en el campamento de los hebreos?” Y se enteraron de que el arca del Señor había llegado al campamento.

Entonces los filisteos se atemorizaron. Decían: “Sus dioses han venido al campamento. ¡Pobres de nosotros! Hasta ahora no nos había sucedido una desgracia semejante. ¿Quién nos librará de la mano de esos dioses poderosos? Éstos son los dioses que castigaron a Egipto con toda clase de plagas. Cobren ánimo, filisteos, y sean hombres. No sea que tengamos que servir a los israelitas, como ellos nos han servido a nosotros. Luchemos como los hombres”.

Los filisteos lucharon e Israel fue derrotado. Todos los israelitas huyeron a sus tiendas. Fue una derrota desastrosa en la que Israel perdió treinta mil soldados. El arca de Dios fue capturada y murieron Jofní y Pinjás, los dos hijos de Elí.

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según Marcos 1, 40-45

En aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: “Si tú quieres, puedes curarme”. Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le dijo: “¡Sí quiero: sana!” Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.

Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: “No se lo cuentes a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo prescrito por Moisés”.

Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios, a donde acudían a él de todas partes.

Salmo:

Sal 39, 2 y 5. 7-8a. 8b-9. 10
R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor,
y no acude a los idólatras,
que se extravían con engaños. R.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios;
entonces yo digo: «Aquí estoy». R.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

« – Como está escrito en mi libro
para hacer tu voluntad.»
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas». R.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

He proclamado tu salvación ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Aleluya Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor,
y yo las conozco, y ellas me siguen. R.

12/1/2022 

Miércoles de la 1ª semana de Tiempo Ordinario.


1ª lectura:

Habla, Señor, que tu siervo escucha.

Lectura del primer libro de Samuel 3, 1-10. 19-20

En aquel tiempo, el joven Samuel servía al Señor al lado de Elí.
La palabra del Señor era rara en aquellos días y no eran frecuentes las visiones.
Un día Elí estaba acostado en su habitación. Sus ojos habían comenzado a debilitarse y no podía ver.
La lámpara de Dios, aún no se había apagado y Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde
se encontraba el Arca de Dios.
Entonces el Señor llamó a Samuel. Este respondió:
– «Aquí estoy.»
Corrió donde estaba Elí y dijo:
– «Aquí estoy, porque me has llamado». Respondió:
– «No te he llamado; vuelve a acostarte». Fue y se acostó.
El Señor volvió a llamar a Samuel.
Se levantó Samuel, fue adonde estaba Elí y le dijo:
-«Aquí estoy; porque me has llamado». Respondió:
– «No te he llamado, hijo mío. Vuelve a acostarte».
Samuel no conocía aún al Señor, ni se le había sido manifestado todavía la palabra del Señor. El Señor
llamó a Samuel, por tercera vez. Se levantó, fue a donde estaba Elí y dijo:
– «Aquí estoy; porque me has llamado».
Comprendió entonces Elí que era el Señor el que llamaba al joven. Y dijo a Samuel:
-«Ve a acostarte. Y si te llama de nuevo, di: “Habla, Señor, que tu siervo te escucha»”. Samuel fue a
acostarse en su sitio.
El Señor se presentó y llamó como las veces anteriores:
– «¡Samuel, Samuel!» Respondió Samuel:
– «Habla, que tu siervo escucha».
Samuel creció. El Señor estaba con él, y no dejó que se frustrara ninguna de sus palabras. Todo Israel,
desde Dan hasta Berseba, supo que Samuel era un auténtico profeta del Señor.

Salmo:

Sal 39, 2 y 5. 7-8a. 8b-9. 10
R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor,
y no acude a los idólatras,
que se extravían con engaños. R.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios;
entonces yo digo: «Aquí estoy». R.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

« – Como está escrito en mi libro
para hacer tu voluntad.»
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas». R.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

He proclamado tu salvación ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R.

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Aleluya Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor,
y yo las conozco, y ellas me siguen. R.

Evangelio:

Curó a muchos enfermos de diversos males.
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.
La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la
cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.
Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera
se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como
los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba
muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en
su busca y, al encontrarlo, le dijeron:
– «Todo el mundo te busca». Él les respondió:
– «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para
eso he salido».
Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.

WORD GLOBAL OF THE DAY

12/01/2022

READING OF THE DAY

A reading from the Book of Samuel
1 Sm 3:1-10, 19-20

During the time young Samuel was minister to the LORD under Eli,
a revelation of the LORD was uncommon and vision infrequent.
One day Eli was asleep in his usual place.
His eyes had lately grown so weak that he could not see.
The lamp of God was not yet extinguished,
and Samuel was sleeping in the temple of the LORD
where the ark of God was.
The LORD called to Samuel, who answered, “Here I am.”

Samuel ran to Eli and said, “Here I am. You called me.”
“I did not call you,” Eli said. “Go back to sleep.”
So he went back to sleep.
Again the LORD called Samuel, who rose and went to Eli.
“Here I am,” he said. “You called me.”
But Eli answered, “I did not call you, my son. Go back to sleep.”
At that time Samuel was not familiar with the LORD,
because the LORD had not revealed anything to him as yet.
The LORD called Samuel again, for the third time.
Getting up and going to Eli, he said, “Here I am.
You called me.”
Then Eli understood that the LORD was calling the youth.
So Eli said to Samuel, “Go to sleep, and if you are called, reply,
‘Speak, LORD, for your servant is listening.’”
When Samuel went to sleep in his place,
the LORD came and revealed his presence,
calling out as before, “Samuel, Samuel!”
Samuel answered, “Speak, for your servant is listening.”

Samuel grew up, and the LORD was with him,
not permitting any word of his to be without effect.
Thus all Israel from Dan to Beersheba
came to know that Samuel was an accredited prophet of the LORD.

GOSPEL OF THE DAY

From the Gospel according to Mark
Mk 1:29-39

On leaving the synagogue
Jesus entered the house of Simon and Andrew with James and John.
Simon’s mother-in-law lay sick with a fever.
They immediately told him about her.
He approached, grasped her hand, and helped her up.
Then the fever left her and she waited on them.

When it was evening, after sunset,
they brought to him all who were ill or possessed by demons.
The whole town was gathered at the door.
He cured many who were sick with various diseases,
and he drove out many demons,
not permitting them to speak because they knew him.

Rising very early before dawn,
he left and went off to a deserted place, where he prayed.
Simon and those who were with him pursued him
and on finding him said, “Everyone is looking for you.”
He told them, “Let us go on to the nearby villages
that I may preach there also.
For this purpose have I come.”
So he went into their synagogues, preaching and driving out demons
throughout the whole of Galilee.

WORD GLOBAL OF THE DAY

10/01/2022

READING OF THE DAY

A reading from the Book of Samuel
1 Sm 1:1-8

There was a certain man from Ramathaim, Elkanah by name,
a Zuphite from the hill country of Ephraim.
He was the son of Jeroham, son of Elihu,
son of Tohu, son of Zuph, an Ephraimite.
He had two wives, one named Hannah, the other Peninnah;
Peninnah had children, but Hannah was childless.
This man regularly went on pilgrimage from his city
to worship the LORD of hosts and to sacrifice to him at Shiloh,
where the two sons of Eli, Hophni and Phinehas,
were ministering as priests of the LORD.
When the day came for Elkanah to offer sacrifice,
he used to give a portion each to his wife Peninnah
and to all her sons and daughters,
but a double portion to Hannah because he loved her,
though the LORD had made her barren.
Her rival, to upset her, turned it into a constant reproach to her
that the LORD had left her barren.
This went on year after year;
each time they made their pilgrimage to the sanctuary of the LORD,
Peninnah would approach her,
and Hannah would weep and refuse to eat.
Her husband Elkanah used to ask her:
“Hannah, why do you weep, and why do you refuse to eat?
Why do you grieve?
Am I not more to you than ten sons?”

GOSPEL OF THE DAY

From the Gospel according to Mark
Mk 1:14-20

After John had been arrested,
Jesus came to Galilee proclaiming the Gospel of God:
“This is the time of fulfillment.
The Kingdom of God is at hand.
Repent, and believe in the Gospel.”

As he passed by the Sea of Galilee,
he saw Simon and his brother Andrew casting their nets into the sea;
they were fishermen.
Jesus said to them,
“Come after me, and I will make you fishers of men.”
Then they left their nets and followed him.
He walked along a little farther
and saw James, the son of Zebedee, and his brother John.
They too were in a boat mending their nets.
Then he called them.
So they left their father Zebedee in the boat
along with the hired men and followed him.

PALABRA MUNDIAL DEL DÍA

10/01/2022

LECTURA DEL DÍA

Del primer libro de Samuel 1, 1-8

Había un hombre en Ramá, de la tribu de Efraín, llamado Elcaná, que tenía dos mujeres, Ana y Peninná. Peninná tenía hijos y Ana no los tenía. Todos los años Elcaná subía desde su ciudad al santuario de Siló, para adorar al Señor de los ejércitos y ofrecerle sacrificios. Ahí vivían los dos hijos de Elí, Jofní y Pinjás, sacerdotes del Señor.

Cuando ofrecía su sacrificio, Elcaná daba a Peninná y a cada uno de sus hijos, su parte; pero a Ana le daba una porción doble, porque la amaba con predilección, aun cuando el Señor no le había concedido tener hijos. Peninná, su rival, se burlaba continuamente de ella a causa de su esterilidad y esto sucedía año tras año, cuando subían a la casa del Señor. Peninná la humillaba y mortificaba, y Ana se ponía a llorar y no quería comer.

Una vez Elcaná le dijo: “Ana, ¿por qué lloras y no quieres comer? ¿Por qué está triste tu corazón? ¿Acaso no valgo yo para ti más que diez hijos?”

EVANGELIO DEL DÍA

Evangelio según Marcos 1, 14-20

Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio”.

Caminaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano, Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Un poco más adelante, vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en una barca, remendando sus redes. Los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre con los trabajadores, se fueron con Jesús.

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